Víctor Manuel Ruiz / Terminando la semana lotina

Lancelot  Discotheque, Playa Blanca... era una noche especial celebrábamos junto a mi amiga Paulina Adrrizoni el fin de las  vacaciones,  lo pasábamos súper bien, además en Lota se festejaba la semana lotina con un show en la plaza de armas que prometía durar hasta las 5 de la madrugada, pero había un ambiente medio raro un calor inusual para una noche de fines de febrero. Con Paulina lo pasábamos excelente primero nos juntamos en el Greco, un Pub en el centro de Lota, conversábamos con los amigos y nos reíamos de anécdotas de la vida a eso de la 1:45 nos fuimos  a Lancelot en Playa Blanca, la discotheque estaba repleta ese día inauguraban una nueva barra un tanto futurista con plasmas, luces y espejos. En la disco nos encontramos con la hermana de Paulina y su esposo, además de una ex compañera de Colegio, nos tomamos unos cuantos tragos y cada vez la fiesta se ponía mejor bailábamos los 5 para que nadie quedara solo, cuando eran las 3.34 del 27/02 se escucho un gran estruendo y el piso comenzó a moverse el Dj pide calma pero en eso la energía se va y poco a poco aumenta la intensidad de los movimientos Yasna la niña con la que baila se aferro fuerte mi y comenzó a llorar, cada vez los gritos y los llantos aumentaban y los guardias pedían tranquilidad, cuando de repente veo volar  la caja registradora de una barra, ahí me di cuanta que era un terremoto, fue el minuto y medio mas largo de mi vida trataba de calmar a mi amiga y de buscar a Paulina pero no la encontré, gracias a Dios todas las puertas de escape se abrieron de inmediato y pudimos salir sin problemas ni lesionados una vez fuera trate de comunicarme con Paulina pero las comunicaciones estaban muertas y mis gritos no se escuchaban entre el llanto, los demás gritos y el ruido de los motores de los autos de huían a todo velocidad estábamos al lado del mar.

En eso Yasna se encuentra con un familiar y se van juntos a casa, yo preferí  quedarme buscando a Paulina y volví a entrar a la Disco pero no había señales de ella cuando vi que ya no quedaba casi nada de gente cruce la calle y comencé a hacer dedo para que me llevarán de regreso a Lota, me llevo una camioneta a toda velocidad huimos de la  playa íbamos tan rápido que casi caímos a un oyó  en la carretera, me dejaron en la camisería. Mientras conversaba con un bombero una señora llega gritando que había una madre con su hija atrapadas por el derrumbe de su casa, pero ya era tarde para ayudar ambas habían fallecido, el dolor me inundó y solo quería correr a mi casa en esa carrera por llegar pronto a mi hogar y ver como estaba mi familia, pude apreciar la destrucción de mi pueblo Lota. Que por el terremoto y los hechos posteriores nunca volverá a ser la misma ciudad que era antes de 3.34 horas del 27/02/2010.  Al día siguiente fui a visitar a Paulina había arrancado al cerro con su hermana y estaba sana y salva.

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